¿Adiós al empleo?

Día con día se suman voces a este problema futuro: los robots, las aplicaciones de inteligencia artificial colocarán a nuestros descendientes, a nosotros en una competencia por puestos de trabajo. ¿Se puede competir contra una máquina por un empleo? La Revolución Industrial vio al ser humano perder sus empleos a raíz de la máquina de vapor. Desde aquel entonces, la humanidad no se veía envuelta en un problema de esta magnitud.

Sin embargo, no es un debate que se esté dando en las escuelas, las Universidades. Aunque tenemos una reforma educativa, este tema no está colocado ahí.

No es tanto una visión de futuro, sino presente. Empresas como Amazon, Uber ya están haciendo uso de la inteligencia artificial y la tecnología para eliminar el componente humano. Sin embargo, en México, cualquier usuario bancario con algún problema ha experimentado la frustración de tener qué lidiar con una máquina. En Querétaro, el año pasado tanto BBVA Bancomer, como citiBanamex, en sus emblemáticas sucursales del Jardín Zenea, sustituyeron la mayor parte de sus cajeros humanos, por máquinas automáticas. Incluso, ya reciben pagos con billetes. La Comisión Federal de Electricidad, hace tiempo que dejó en manos de las maquinitas los cobros de luz.

¿Qué empleos quedarán disponibles? ¿Nos acercamos al fin de la humanidad, de manera como la conocemos? Sin embargo, no todo queda en esto. Más del tema en La Jornada, ¿adiós al empleo?

Usando mindfulness, la atención plena, nos percatamos que el mundo apunta a dejar de estar en contacto directo unos con otros.

Quiero vivir en un fraccionamiento exclusivo, con acceso privado. Mi auto particular, una empresa propia. Mis hijos van a una escuela particular, y los fines de semana hago el súper en SAMS, donde me piden mi membresía de exclusividad.

Propio, exclusivo, particular, privado. Palabras que usamos como sin nada, pero que ya impactan la mayor parte de nuestro lenguaje.

Algo que en lo personal me inquieta: ¿llegaremos a competir con una máquina por una pareja? La película Her, de 2014 ya tocaba este tema.

¿Llegaremos a ser tan excluyentes, que incluso tengamos una pareja con inteligencia artificial, y que sí sea exclusiva in extremis? Hoy sólo tengo preguntas, muy pocas respuestas.

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